La salud mental en la mira

Especialistas señalan que hubo un aumento en las consultas por diversos trastornos. Preocupación por los desbordes que puede generar la suspensión de tratamientos.

El encierro y los cambios de rutina que plantea la COVID-19 generan una necesaria atención que excede lo físico. A esta altura del año, la pandemia por coronavirus no ha dejado indiferente a nadie. Las medidas preventivas tomadas por las autoridades llevaron a modificar hábitos para acostumbrarse a un contexto diferente. Esta situación obligó a tener en cuenta el estado de la salud mental de la población.

El Presidente de la Sociedad de Psiquiatría de Tucumán, Dr. Gustavo Costal, recalcó el trabajo que realizan los profesionales en este último tiempo.

“Las consultas aumentaron muchísimo debido a todos los trastornos que trajo esta pandemia. En los niños se han encontrado cuadros de depresión debido a que no se pudieron adaptar al sistema educativo actual”.

 

El consumo de psicofármacos también se plantea como un problema para los especialistas, incluso “hubo un aumento en los trastornos alimentarios por esta situación tan difícil de sostener”.

 

Costal destaca, además, el factor económico que ha golpeado a gran parte de la población. “Son miles los pacientes que se han fundido y a raíz de eso han generado trastornos de insomnio o de ansiedad porque tuvieron que vender bienes personales, porque han tenido que pedir plata prestada a parientes. Son muchísimas las cosas que ha traído esto como cola y que, justamente, generan trastornos en lo que respecta a las emociones”.

 

“Si a eso le sumas la gente que trabaja en salud, que ha contagiado a familiares… Tengo dos pacientes que, a raíz de la enfermedad que contrajeron trabajando en hospitales, han perdido familiares directos. Eso te genera culpa, un duelo patológico, entonces yo digo que es bastante complejo”.

 

Durante este contexto, la sociedad tucumana ha sumado la indignación por el femicidio de Paola Tacacho, ocurrido el pasado 30 de octubre en manos de Mauricio Parada Parejas, una persona con problemas psiquiátricos. Este caso y otros que se han dado en el país marcan un punto de atención para los especialistas.

 

“Se percibe un descontrol de  las pulsiones debido a que todo el mundo no está bien. Hay situaciones que se presentan con pacientes psiquiátricos que tienen que estar monitoreados de cerca. Seguramente (en los casos citados) hubo un relajamiento o no ha habido una atención adecuada como para evitar que esto se desborde”, remarcó Costal.

 

Se supo que el joven que asesinó a Paola había abandonado su tratamiento.

Los psiquiatras de la provincia siguen trabajando a pesar de las restricciones a la par que continúan las charlas y congresos entre los profesionales. “Estamos trabajando de acuerdo a la necesidad del paciente. Yo diría que la mayor cantidad de pacientes de edad no te aceptan las videollamadas porque además no manejan los celulares. Y, al mismo tiempo, tienen terror de asistir al consultorio. Entonces, muchas veces hubo que atender en sus domicilios a este tipo de personas”.

 

Por último, el Dr. Gustavo Costal aclaró que “en los consultorios la mayoría de las personas tienen puesto el panel protector, el barbijo, se respeta la distancia; es decir, que cumplen con todas las normativas. La gente joven está siempre dispuesta a la videollamada, con la gente más joven no tenés problema con eso”.