Autoridades realizan métodos de sanitización y desinfección con dióxido de cloro

La utilización del agente químico mediante pulverización en superficies es considerado el método más efectivo por especialistas. Se busca aliviar la carga microbiológica en los ambientes donde se realiza a tratamiento. La municipalidad comenzó la etapa de prueba.

Como parte de los trabajos realizados para combatir el COVID-19 en nuestra provincia, desde la Municipalidad de San Miguel de Tucumán en conjunto con una empresa privada, se trabajó en la utilización de un componente químico para reducir la presencia del virus.

En un Centro de Atención Comunitaria (CAC) ubicado en Larrea al 1.500 se llevó a cabo un proceso de sanitización y desinfección basado en la utilización de dióxido de cloro que, según aseguran los expertos, sería el más adecuado para disminuir la carga viral en un espacio determinado.

Los procesos de sanitización con este componente químicos se realizarán en los CAC durante los fines de semana (días donde no hay atención al público) mientras que los resultados de este primer trabajo se verán en los próximos días.

La presencia de este componente reduce la presencia de hongos, bacterias y virus de manera más eficaz que otros agentes químicos como el hipoclorito de sodio (lavandina) y amonio cuaternario (lysoform). El trabajo con dióxido de cloro ya era realizado previamente en ambulancias por parte del Sistema Provincial de Salud (Siprosa).

¿De qué se trata?

El dióxido de cloro (CIO2) es un compuesto químico que consta de un átomo de cloro y dos de oxígeno. Es un gas de color rojizo a verde amarillento que se disuelve en agua a temperatura ambiente. Es utilizado generalmente como desinfectante y es utilizado en los procesos de potabilización del agua.

En la medicina es principalmente utilizado para la esterilización de equipos médicos y de laboratorio, habitaciones, las superficies y herramientas.

El dióxido de cloro se usa para desinfectar el agua potable en todo el mundo. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU., Se agrega dióxido de cloro al agua potable para proteger a las personas de las bacterias dañinas y otros microorganismos. La EPA reconoce el uso de dióxido de cloro como desinfectante del agua potable, y está incluido en las Directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la calidad del agua potable.

Su consumo no implica la cura de enfermedades o dolencias y puede ocasionar nauseas, vómitos, diarreas o deshidratación severa. Las soluciones de dióxido de carbono, como el MMS, no deben consumirse ni administrarse a terceros.

 

Fuentes: Municipalidad de San Miguel de Tucumán -  Chemical Safety Facts

 

 

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